
Los propietarios de las franquicias impiden a los jugadores el acceso a sus instalaciones. Ahora les toca hablar a los tribunales.
El poker por los millones en el deporte más rentable del mundo ha fracasado. El sabado por la mañana, hora europea, se hizo oficial el llamado "lockout" (huelga patronal) en la NFL. Seguidores en todo el mundo temen quedarse sin football la temporada que viene.
16 días de moratorias no han sido suficientes para poner de acuerdo a propietarios y a jugadores.
¿Cuáles son las causas?
Obviamente la controversia principal es el reparto de los nueve miles de millones que ingresa la liga cada año. Hasta ahora los propietarios se quedaban con un billón de dólares más el 40% del resto de los ingresos. Esto no les pareció suficiente y ahora reclaman otro billón más. El margen de la disputa entre propietarios y sindicato de jugadores (NFLPA) se estima en unos 185 millones. "La liga afirma estar sometida a fuertes presiones económicas y espera confianza por nuestra parte. Pero cuando exigimos ver las cuentas, nos dicen que eso no nos importa", exclama el director ejecutivo del sindicato De Maurice Smith.
Una prolongación de la temporada regular de 16 a 18 jornadas ya había sido denegada por razones de salud. Son ya diez jugadores, entre ellos los quarterbacks estrella Tom Brady (New England Patriots) y Peyton Manning (Indianapolis Colts), que han denunciado en un juzgado de Minnesota la formación de un monopolio entre NFL y los equipos.
"Quieren retrasar un acuerdo. Sabemos que los fans quieren football y eso es lo que van a tener", ha tratado de tranquilizar la liga en un comunicado oficial tanto a los seguidores como a los numerosos patrocinadores. Una cosa ya está clara. La demanda "Brady vs. NFL" va a pasar a la historia.
Tom Brady, quarterback de los Patriots es uno de los principales promotores de la huelga de jugadores.La reanudación de las negociaciones entre liga y sindicato está ligada a una sentencia firme. Ésta no se espera antes del mes de abril. Hasta la firma de un nuevo acuerdo, incluido los polémicos topes salariales, se congelan todos los fichajes. Precisamente ahora sería el momento de elegir a los llamados "free agents" (jugadores que quedan libres) y de negociar los jugosos contratos con los patrocinadores. Se preveen pérdidads millonarias.
Por ahora dicen que están garantizados los tradicionales "drafts" (elección de jugadores amateurs para la temporada siguiente). Sin embargo los elegidos no podrán ser contratados si no se llega a un acuerdo.
¿Qué podemos esperar?
La suspensión de varios partidos ya parece inevitable. En el peor de los casos se suspendería incluso la temporada 2011 por completo. La última vez en la histora que se llegó hasta tal extremo fue en 1987. Por aquel entonces, las franquicias contrataron a jugadores amateurs que disputaron los partidos. Más allá de los perjuicios económicos, la NFL teme un daño irreparable de su niquelada imagen. La popularidad de la que goza se encuentra claramente en auge. Prueba de ello fue la última Super Bowl que enfrentó a las Green Bay Packers y los Pittsburgh Steelers. Se convirtió en la emisión más vista en toda la historia televisiva de los Estados Unidos.
Con 111 millones de espectadores, la Super Bowl de 2011 se convirtió en la emisión televisiva más vista de la historia.¿Quién tiene la culpa?
"Es un día triste para todos. Desde hace dos semanas el sindicato de jugadores no se ha movido un ápice de su postura radical", afirma el propitario de los New York Giants John Mara. Los jugadores sin embargo ven la culpa en la propia NFL por quebrantar el llamado "Collective Bargaining Agreement" (acuerdo colectivo que regula la situación laboral de un sector en Estados Unidos),
"Los jugadores estamos muy decepcionados, pero no nos queda otra. Ellos lo han querido así, ahora son los tribunales los que tienen que decidir", se lamenta Damien Woody de los New York Jets. Las franquicias siguen amenazando con llevar a cabo drásticos recortes salariales y con despidos si los jugadores no ceden. Esto no parece ser problema para Carson Palmer, quarterback de los Cincinnati Bengals. "Yo ya tengo 80 millones en mi cuenta corriente, no necesito jugar al football por dinero, lo hago porque es lo que más amo en esta vida", declara a la cadena americana ESPN.
El jefe de la NFL Rogel Godell está ante un enorme reto en las próximas semanas. Los fans van a ver a los jugadores como los principales culpables del parón. No entienden como se pueden negar a jugar a pesar de los sueldos astronómicos que perciben.
Godell va a tener que establecer de nuevo la confianza entre jugadores, franquicias y espectadores si no quiere que la NFL sufra daños, de los que va a necesitar años para reponerse de nuevo.
"Es un día triste para todos. Desde hace dos semanas el sindicato de jugadores no se ha movido un ápice de su postura radical", afirma el propitario de los New York Giants John Mara. Los jugadores sin embargo ven la culpa en la propia NFL por quebrantar el llamado "Collective Bargaining Agreement" (acuerdo colectivo que regula la situación laboral de un sector en Estados Unidos),
"Los jugadores estamos muy decepcionados, pero no nos queda otra. Ellos lo han querido así, ahora son los tribunales los que tienen que decidir", se lamenta Damien Woody de los New York Jets. Las franquicias siguen amenazando con llevar a cabo drásticos recortes salariales y con despidos si los jugadores no ceden. Esto no parece ser problema para Carson Palmer, quarterback de los Cincinnati Bengals. "Yo ya tengo 80 millones en mi cuenta corriente, no necesito jugar al football por dinero, lo hago porque es lo que más amo en esta vida", declara a la cadena americana ESPN.
El jefe de la NFL Rogel Godell está ante un enorme reto en las próximas semanas. Los fans van a ver a los jugadores como los principales culpables del parón. No entienden como se pueden negar a jugar a pesar de los sueldos astronómicos que perciben.
Godell va a tener que establecer de nuevo la confianza entre jugadores, franquicias y espectadores si no quiere que la NFL sufra daños, de los que va a necesitar años para reponerse de nuevo.
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